Hoy os queríamos hablar sobre un movimiento que empezó hace unos años, pero que actualmente está cobrando más fuerza. Nos referimos a la Economía del Bien Común, el cambio que necesita la economía actual.
En estos tiempos en los que la individualidad ya no es una forma coherente de trabajar, la única manera en la que las economías de los países tienen la oportunidad de afrontar esta situación económica, es la de colaborar no solo entre los distintos países, sino también en cada uno de los negocios de cada país, defendiendo los valores de este movimiento: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica y la democracia con todos sus proveedores y clientes.
Si en nuestras vidas apreciamos la solidaridad, la cooperación y la generosidad ¿por qué nos regimos por un sistema basado en la competencia, el ánimo de lucro y el egoísmo?

Una definición que nos encontramos de este movimiento es la siguiente: “es un proyecto económico abierto a las empresas y promovido por el economista austríaco Christian Felber que pretende implantar y desarrollar una verdadera economía sostenible y alternativa a los mercados financieros, en la que necesariamente tienen que participar las empresas.” (Fuente: Wikipedia)
Para Felber la implantación de la economía del bien común equivaldría a adaptar la economía real capitalista (en la que priman valores como el afán de lucro y la competencia) a los principios constitucionales.
Esto no es un simple movimiento, ni sólo una idea que ha quedado en el aire, sino que multitud de empresas lo están comprendiendo y asimilando en sus modelos de negocios, e incluso hay municipios y localidades en los que los valores de la economía del Bien Común se están aceptando y asimilando en sus Administraciones.
Un buen ejemplo de ello es el caso de Orendain, un pequeño municipio rural de la comarca de Tolosaldea en la provincia de Guipúzcoa, en donde se creó una estrategia basada en 5 puntos que, a día de hoy, se estudian como un buen ejemplo de gobierno municipal, no sólo en el País Vaco, sino en toda España.
Su sistema de funcionamiento permitirá al pueblo guipuzcoano decidir las tasas en función de los ingresos de sus ciudadanos o votar por las obras e inversiones propuestas en el municipio. Su experiencia en la aplicación de criterios de justicia social, sostenibilidad ecológica, participación democrática, dignidad humana y solidaridad local, sirven de ejemplo a las localidades cercanas de la zona de Tolosaldea que quieren seguir su camino. Han presentado sus avances no sólo a nivel estatal, en los encuentros de municipios del Bien Común, sino a nivel internacional.
Desde RedComercio apoyamos y difundimos los valores de este movimiento que creemos que es el futuro de las economías mundiales. Día a día trabajamos y colaboramos con las empresas de nuestra red sobre una base de Economía Colaborativa y del Bien Común, enlazando la tecnología que está tan presente en nuestras vidas, con unos valores de solidaridad y colaboración empresarial y personal.
En España existe una organización que promueve el Bien Común, si quieres saber más puedes informarte aqui.

